Una vida común desdramatizada con humor

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Un amor gay y la segunda fila de la iglesia.

Cuando lo llamo le digo que llevo algo dulce y que en cinco minutos estoy. Entro y me recibe el aroma aroma intenso y fragante del café recién preparado. Nos sentamos y como suele suceder cuando nos vemos, nos ponemos serios y tambien nos reímos mucho. Cuando vamos por la segunda taza mientras afuera diluvia, le pregunto, por su primer amor. Se queda pensando mientras me responde dice que hubo algunos pero el primero fue este:
Un dia de invierno helado, Pablo mate en mano hizo una pausa en su trabajo, mientras notaba distraído la soledad de la calle desierta del otro lado del vidrio. Fue entonces que lo vio entrar en un local frente a su casa, donde se daban cursos de computación. Aun a lo lejos le encantó. Mas tarde, se encontró pensando en él y casi sin querer comenzó con la rutina de, a la misma hora tratar de verlo aunque fuera unos segundos. Fue muy poco lo que pudo averiguar por medio de una vecina, apenas que le llevaba por lo menos 10 años y que no era casado. Decidió entonces provocar el encuentro transformando lo imposible en un intento. Se había fijado que siempre al terminar el curso, el extraño doblaba en la misma esquina. Un día se le ocurrió apurar el paso y encontrarlo frente a frente. Despues de dos intentos fallidos el tercero ,como el refrán, lo vio aproximarse caminando. Se cruzaron y se quedaron mirando, Pablo creyó ver el reconocimiento en la mirada, mas intensa de lo habitual con la forma que tienen los que se enamoran en forma alternativa para entenderse sin palabras. Tiempo despues coincidieron el el kiosco. El desconocido le pidió fuego y Pablo animándose le dijo:” Te veo cara conocida.¿ Por casualidad vas a computación en la calle Laprida?”. Y casi sin poder evitarlo agregó: “Yo vivo enfrente, en la casa que tiene el jardin con limoneros”
El extraño le dijo que si, y al despedirse mientras se alejaban se dieron vuelta al mismo tiempo.
Pablo esa noche no durmió. Una y otra vez revivía lo poco que había pasado, pensando en si había quedado en evidencia, sintiéndose estúpido por comentarle que habia notado quien era, revisando los significados de ese instante que de tan corto le parecía que lo había imaginado. Al día siguiente tuvo una señal que aunque pequeña sumaba . El desconocido antes de entrar al Instituto se dio vuelta y miró para la casa de Pablo. Por un tiempo no lo vio hasta que una vez, apurado al cerrar la puerta acompañado por su perra se topó con el, esta vez sin querer. Hablar de cuanto quería a los animales, mientras acariciaba la cabeza de Catalina, llevo a otros temas,a risas cómplices. Ahi también se enteró de su nombre Hernan. Antes de despedirse Pablo no aguanto más decidió jugarse y directamente le dijo: ¿ Sabes que me gustas no?. El otro lo miró en silencio y apurado con un :” Nos vemos”, se fue con pasos rápidos. Pablo trato de no pensar mas en el tema hasta que una tarde al salir de su casa, alguien lo llamó de un auto:
¿Te acerco a algún lado?, le preguntó Hernán bajando la ventanilla.
Si podés- aceptó Pablo. No hizo falta nada mas. Esa tarde ya a mediados de un septiembre fue su primera vez juntos. Pablo había tenido otras experiencias porque nunca tuvo dudas, desde chico 11 o 12 años supo que se sentía atraído hacia su mismo género. Para Hernan fue la primera con un hombre, sin embargo la química superó cualquier objeción. El amor aunque a escondidas duró 12 meses. Un día Hernan empezó a contestarle mal, hiriente muchas veces, ya no parecía el mismo. Cuando Pablo le propuso que le contara lo que le estaba pasando. El respondió que a pesar de quererlo, no podía vivir mas en una mentira, que nunca iba a enfrentar a su familia, a sus amigos que no iba a soportar ver como lo miraban diferente. A partir de ese momento, prefería dejar todo atrás y empezar de nuevo, tener mujer e hijos, cumplir con el ideal de “papá y mamá” sacrificando lo que era para seguir el camino de la foto ideal elegida por otros.
Hubo gritos y reproches. Cuando se separaron, el dolor de Pablo fue físico, sobre todo al descubrir que Hernan no había sido directo y que estando juntos, hacia unos meses tenia una relación paralela con una compañera de trabajo. Cayó en un estado de melancolía y soledad que muy pocos podían traspasar, sobre todo al enterarse que quien había sido su pareja se casaba a fin de mes.
El dia de su casamiento Hernan quiso adelantar la hora de la ceremonia un poco por temor de que su ex compañero estuviera ahi sentado y a su reacción. Su intento fracasó. En la segunda fila se encontraba Pablo elegante y entero. Cuando la ceremonia terminó, la pareja ya convertida en marido y mujer pasó al lado de Pablo, quien le dedicó unas palabras a la novia:” Vos lo casaste yo lo tuve un año” y sonriendo frente a la cara de horror de la ahora esposa abandonó la Iglesia.

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