Una vida común desdramatizada con humor


Gabriela sabia que lidiar con su peso era solo una parte del problema. La otra se componía de mantener la compostura frente al compendio de cliches, la suma de los lugares comunes a las que habia que enfrentarse a diario:
“La gente te tiene que aceptar como sos”. “No estas tan gorda apenas rellenita”. “Las gorditas son felices, reconocete y vení a tocar la corneta rosa de la autoestima”. La estupidez infinita de las revistas femeninas y la idea de reducir la vida a listados de tips mágicos para todo .”Bajar de peso es pura decisión”.”Controla hasta el aire que respiras, mirá que si te excedés se te ensancha la cintura. Dietas impresas que alegremente proporcionaban pocas calorias (600 a veces), tan peligrosas que hasta el mismo medico corría riesgo de ser mordido por una paciente hambrienta convertida al canibalismo despues de semanas de privaciones.
La madre de Mariana, Carmen era una adoradora incansable de la delgadez, siempre estaba al tanto de las últimas tendencias para estar en forma. Era la misma que cuando eran chicas les sacaba la torta de las manos-“No No chicas tortita para Uds no-“, alentándolas en cambio a jugar y “correr mucho” dejándolas desconcertadas, con algunos pedazos de chocolate y confites de colores todavia pegados en los dedos sin entender porque ellas no podian comer y los otros chicos si. La abuela de Mariana siempre se apiadaba de ellas, les hacia una seña para que guardaran el secreto y les daba una porción para las dos, devolviendoles alegría a sus bocas pequeñas, sin dientes, apenas pintadas con pinceladas de dulce de leche.
Fue Carmen quien las instó a tomar un curso de couching para adelgazar, que segun ella daba resultados. El curso casi cómico que se llamaba: lo que engorda es la emocion. Ella Silvia (psicologa frustrada) los hacia sentar en un circulo mientras movia sus ojos con sombras iridiscentes, sus uñas largas y sus aros pesados y coloridos.
“Todo essta en la mente chicos, cuando tienen hambre eso son emociones negativas.Hay que cambiarlas con otras con brisho.”
Sus caras indisimuladas de burla llevaron a la couch (ex paz y amor) a salir de su eje y a despacharse diciendo que estaban gordas de negatividad, que ellas desayunaban sentimientos tóxicos ,que “la raiz de su nucleo fuente sentimental estaba dañado irremediablemente”. Con risas dejaron el lugar para no volver nunca más, con la imagen de Silvia roja de furia y jurarse que si estar delgadas tenia que ver con la idiotez preferían seguir así para siempre.
De vez en cuando y luego de un dia dificil Gabriela tenia un ataque de cinismo .Despues de un baño y humectarse el cuerpo con una crema de frutas, se paraba frente al espejo desnuda y con un cepillo a modo de microfono improvisado decia:
“Señoras y señores bienvenidos al Parque Nacional los Fláccidos. Abajo podemos ver como se agitan dos cataratas de grasa fresca con movimientos ondulantes, que desembocan en los vados, “las rodillas”. A la izquierda los brazos colgantes, una experiencia unica para balancearse al ritmo del viento, (una vuelta gratis). Más atras un espacio enorme el terreno esta desnivelado por años de trekking pero igual un pozo nuevo siempre es bienvenido. Y no se olviden de la cadena montañosa de la parte central un espectaculo digno de verse!”. Esa era la forma en que respondía al reflejo que le devolvia un listado de cosas para mejorar terminando mas desdibujada y aislada que antes devastada por su propia crueldad.
Hacer frente a las yeguas de la vida , que siempre la miraban de arriba abajo para comentar su peso, era una practica habitual. Si osaba defenderse “gorda resentida” era lo mas suave que obtenía a cambio. Consortes de caballos habia muchas pero la reina era la tia Daisy, viuda, delgada hasta la transparencia rubia y fumadora empedernida un verano sumio a Mariana en la humillacion más grande cuando delante de todos té en mano y con voz de oveja vieja le acaricio la panza y le dijo ” Hay un bebeeeee”, riendose con la cabeza hacia atrás histericamente. Eso le costo terapia odio por verse al espejo y odio al mundo en general que duro mucho tiempo, y la llevo a la desesperación de la bulimia hasta que de a poco aprendio a convivir con las secuelas de las heridas de los comentarios ajenos.
El deporte era otra fuente de stress que Gabriela habia rechazado toda la vida. En la escuela cuando habia que formar equipos y ella sentia que le recorria un sudor frio ante la perspectiva de jugar a algo y de poner a los demas en la disyuntiva de ganar o elegirla para su grupo pero igual lo intentaba pesada y a punto de desfallecer, para ver como la pelota se alejaba de su alcance . La tortura la acompañó toda la vida hoy en día a través del spinning, necesario por su trabajo de diseñadora gráfica que la retenia en la silla durante horas. Cada vez que se acercaba el horario rezaba para que le dijeran que la clase se habia suspendido y dejar de lado el remordimiento para volcarse de lleno a sus pasiones a las que daba rienda suelta en sus ratos libres, leer y mirar series comodamente en el sillon, la sintesis perfecta del placer,. Pero no a la hora señalada se cambiaba para enfundarse en ropa deportiva y cumplir con algo que para ella era obligación, mientras que existia una raza de seres extraterrestes que lo hacian con gusto y disfrutando de cada una de las vicisitudes que implicaba la actividad deportiva para ella sinonimo de: padecimiento, cansancio y falta de aire.
Llegar era encontrarse con otro tipo de especímenes.
-Los que eran como ella y dejaban la vida. Entusiasmados al principio con energia y esperanza, ropa nueva y reluciente, y que a medida que el tiempo pasaba espaciaban su asistencia apesumbrados por la falta de resultados milagrosos.
-Los fanaticos: entre ellas dos clonadas con top y celular en el corpiño (para no perder llamadas “vitales”), a las que en una oportunidad habia escuchado decir: “Mira la gorda tratando de domar la bici. ¿Arre arre!.¡Ahora la enlaza jajaj”. Eso no era nada comparado a la profesora de gimnasia hiperactiva y gritona que al grito de : ¡Vamos vamos!Gabriela vos podés, le generaban una combustion interna indescriptible y ganas de amordazarla con una muñequera .
Y sin olvidares por supuesto a su compañerita de bicicleta, una chica delgadísima que siempre hablaba de dietas y porciones, la reina de la calabaza el arroz y el zapallito sus recetas de cocina a Gabriela le daban ganas de colapsar y ni hablar cuando le contaba que cancelaba salidas por el solo hecho de “no engordar”.
El amor fue algo que a Gabriela se le negó mucho tiempo, a ser la “oreja gorda”, esa que escucha y siempre es vista como amiga fiel asexuada se le sumaron encuentros a oscuras plagados de insatisfaccion y completamente olvidables. Fue por eso, por tantos desencantos, entre otras cosas, que la expectativa de interactuar con gente “nueva”, ampliar su círculo social y digerir sus interminables vacaciones y los ascendentes de sus signos no le resultaba un programa particularmente excitante. El dia del cumpleaños de Mariana no pudo decir que no. Se hacia una fiesta enorme en su casa, porque su amiga a diferencia de ella le gustaba socializar. Esa vez se esmeró fue a la peluquería se puso lo mas lindo que tenia siempre de color negro y marchó para la fiesta.
Cuando la vio fue a su encuentro Mariana estaba en un grupo de gente y la abrazó con entusiasmo.
¡Mira mira que sorpresa no puedo estar mas feliz! Detras alcanzó a reconocer a sus hermanos, quienes hace años vivian en EEUU y casi no venian a la Argentina de hecho la última vez habia sido 10 años atras. Ellos estaban alegres de verla despues de tanto tiempo. Apenas movieron las cabezas vio a alguien que no conocía:
“Gabriela este es Germán, un amigo radicado en EEUU”. A Gabriela le encantó pero como siempre, lo miró sin expectativas y siguió de largo con su filosofía de no esperar nada de nadie. De todas fue a ella a la que agarró de la mano y arrastró a la pista. Esa noche se divirtió como nunca hasta se animó a bailar, ella que decia siempre que” bailar era para los monos”. Terminaron descalzos, sentados en una reposera. Él le dijo que era única que muy pocas veces se habia reido tanto. Se fueron juntos sin necesidad de palabras y el le mostró el amor con la brutalidad de luz encendida, exponiendo su cuerpo, sintiéndose vulnerable y sin defensas como nunca antes. A pesar de su sollozo y la torpeza de su manos para cubrirse, el la abrazó y le dijo que era linda, diferente a pesar de las asimetrías que se empeñaba en esconder. Durante el tiempo que estuvo en Argentina, Germán puso belleza donde solo habia verguenza y ocultamiento. Las inhibiciones día a día se fueron despegando como un empapelado viejo adherido a la pared durante demasiado tiempo, dejando una pared blanca, lista para escribir cualquier historia. Cuando se fue prometieron volver a verse. Nunca pasó. De él le quedo una puerta abierta. Le enseñó a fuerza de caricias que hay las princesas flacas y de talles únicos pero hay otras princesas las de los talles grandes, que como a otras muchas mujeres las cosas le cuestan más, pero pueden, que caen de rodillas pero dan pelea y se levantan alisandose el vestido. El no le juró la magia de finales perfectos, le enseñó realidades pero su mirada suavizó la rugosidad de las imperfecciones y trajo a la luz la belleza de sus virtudes. Tanto que a pesar de que su vida continuaría como una eterna batalla para encajar en una sociedad que etiqueta personas con código de barras, durante mucho tiempo dejó de oirse un llanto solitario en una cocina oscura, solo iluminada por la luz tenue de una heladera abierta

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Comentarios en: "Gabriela, la vida con ojos extra large 2" (17)

  1. Papá por siempre dijo:

    Me encantó esta historia. No imaginé el giro que iba a tomar hacia el final. ¿Es una historia real o salió todo de tu imaginación?

    • Gracias Mario!. Lei muchos testimonios otras las vi directamente y trate de contarlo como si yo fuera ella, que es lo que mas me gusta hacer. Trate de reflejar los sentimientos de alguien que siente que no encaja, juzgada permanentemente por una sociedad cada vez mas preocupada por lo superficial Yo tengo igual cosas de ella, el odio al deporte, negativa a socializar con gente que no me interesa, ademas de que a mi particularmente me enamoran las personas inteligentes y con sentido del humor(acido generalmente jaja) no me quedo en su peso.

  2. Lechuza dijo:

    Amiga. Me encanto te quiero mucho

  3. bueno yo tuve la suerte de conocer a muchas mujeres potentes sin ningún prejuicio y te digo, le daban más a la matraca que yo (que soy más bien una mujer promedio). Claro que eran mujeres que no hacían caso ni encarnaban los prejuicios de los demás que tan mal hacen…es un poco y un poco, no?

    • Hola Alelí!:
      Si aceptarse es lo ideal solo que a veces sobre todo en chicas mas chicas es dificil y la presion es enorme. No se yo creo que hoy hay una cultura exacerbada por lo externo.

  4. Ay me encantó!!!!
    Me gustó mucho la parte de “bailar era para los monos”, es como un auto – consuelo, o eso me pareció bah.
    Genial Sienna, cada día mejor eh!
    Besotes!!

    • Gracias Chivi!.
      Lo de los monos se lo robé a mi marido que de más está decirlo detesta bailar jaja

  5. Dinorah dijo:

    Yo fui y creo que seguiré prefiriendo con la luz apagadaaa ¡cuanto por resolver! Besos Sienna

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