Una vida común desdramatizada con humor

El otro día mientras viajaba rumbo a mi ciudad natal, me detuve a observar a una chica que estaba sentada al otro lado del pasillo. Todo en ella era una pose que gritaba, aún sin palabras que era imperativo que el mundo se detuviera para apreciar su estilo: cool, diferente y cuidadosamente estudiado. Esto no sería nada grave y hasta podría ser anecdótico si se tratara solo de algo algo pasajero y hasta quizás como un síntoma de inseguridad momentánea. El problema es cuando este estado dura, se pega en la piel y los convierte en un auténtico “quiero ser”.
Hay muchas variantes del mismo tema . Hoy me voy a ocupar del que habita el interior del país o el que ya se mudó a Capital hace un tiempo.
Creo que la ciudad ejerce sobre los que no nacimos en ella una cierta fascinación, mezclada con miedo a lo desconocido y ¿porque no? angustia por dejar la casa, por cortar las raices por primera vez, la incertidumbre de no saber si uno va a encajar del todo, si adaptarse es solo cuestión de tiempo, o si el lugar de distancias cortas va a ser fácilmente sustituido por un sitio tan complejo y extenso.
Hay dos caminos para jugar en una urbe que impone sus propias reglas: Una es la de aceptarlas, conservar las raices y en cierta forma empezar de nuevo y otra creerse nacido y criado en ella, despreciando los orígenes bajo un pseudo manto de sofisticación, que habita únicamente en la imaginación de quien hace alarde de ella. El simple hecho de querer ser “el otro”, el que es oriundo del lugar, lo hace convertirse en un híbrido, por momentos con ribetes de fan de televisión reflejando actitudes ajenas, con una imagen captada desde un espejo y desfigurada por su propio ego.
El “quiero ser” no es un virus propio de lugares chicos existe en todos lados, pero se nota más en los escenarios pequeños donde todos saben quien es quien de donde venimos. La metamorfosis de estos seres empieza de a poco cuando regresa los fines de semana a su lugar natal, con su ropa nueva, sus anteojos que fomentan el misterio y mira a todos lados para ver si lo observan o quizás se percatan de su cambio, de que el pueblo a “ellos” les quedó chico o que “están para otras cosas”. Su nuevo estilo lo hace contemplar por arriba del hombro a quienes considera poco atractivos para su nueva y mundana personalidad. No parece darse cuenta de sus: “Comemos un asshado?” se mezclan simultáneamente con “el jagua para el mate” y los “sojos” , que lo delatan por el solo hecho de usar expresiones y tonos que le son ajenos. Y ni hablar cuando hace acotaciones de gourmet de sopa instantánea o catador de bebidas de ingredientes imposibles, las que cuenta con la soberbia de querer iluminar al otro.
De vez en cuando también podemos escucharlos haciendo comentarios que buscan mostrar su sencillez, pero con el solo objetivo de poner de manifiesto que el es de buena madera, humilde, una forma de sumarle puntos con sus amigos de la ciudad, la que quiere que lo adopte, sin saber que muchas veces sus denodados esfuerzos solo logran, el efecto contrario. En ocasiones hace gala de su clase social la que tiene o dice que tiene, o quizás de que es un “patroncito” de estancia un “sojero” que en la realidad cultiva una pequeña huerta con algunos rabanitos, a los que vigila desde su vehículo de dos ruedas, aunque se llena la boca con el sabor amargo de la envidia cuando ve pasar a los que progresan pero no están a su altura. En ciertas circunstancias el “quiero ser” se enoja porque su carisma pasa desapercibido por el habitante de la cuidad, que “no le da el valor que se merece”. Se escapa de su comprensión que éste no se fascine ni se sorprenda por una mala copia de si mismo . No entiende, que mas importante que ver donde se llega es mirar desde donde se parte, que uno es lo que es, una suma del pasado y el presente pero uno mismo al fin,  lo contrario se nota,  los rodea., se ve,  pareciendo una imitación mala y triste de alguien que ensaya una actuación que a nadie le importa.

Anuncios

Comentarios en: "LOS “QUIERO SER” :" (45)

  1. anita dijo:

    Muy bueno amigaaaa, si conoceré de esos!!!! Tristesss

  2. puffff si que si! qué rechazo causan, paaaabres!

    “nunca reniegues de tus orígenes” o algo así. Es una de esas frases que tengo grabadas porque hablan mucho de las personas…

    besos linda!

    • Si Alelí tal cual es indispensable para saber quien es uno, la naturalidad de ser como es uno no importa donde llegue(me encantó lo que escribiste!)
      Un beso enorme!

  3. Mario dijo:

    Pensaba decirte que no podía opinar sobre este tema porque nací en el centro geográfico de Buenos Aires, me siento bien porteño y te iba a enumerar las razones por las que amo Buenos Aires, etc., etc., etc. Pero luego se me cruzó un pensamiento. ¿No existe el fenómeno inverso? O sea, el porteño que se va a vivir al interior. No digo el que va de vacaciones, que no olvida guardar en su valija su ego, su fanfarronería y su soberbia. Sino el que decide un buen día irse a vivir, a instalarse en el interior. ¿No trata de mimetizarse rápidamente con los naturales del lugar, haciendo suyas cuestiones como la defensa de la naturaleza (aunque justamente lo que más extraña de Buenos Aires es el cemento y todas las actividades antinaturales), tratando de imitar el hablar pueblerino, etc.? Me gustaría conocer las opiniones de quienes han desandado este camino.

    • Mario yo creo que los dos lugares tienen sus cosas, nada es completamente idílico en el interior tampoco.
      Yo nunca me sentí mal recibida en Bs As, y conocí gente maravillosa acá también . Creo que quien vive en grandes ciudades idealiza esa vida sin saber que debajo hay corrientes subterráneas y que a veces no se le hace tan fácil a alguien de Capital ser bienvenido con tanta facilidad,( por lo menos al principio) se lo observa y mira con recelo. En ocasiones los veo hasta inocentes creyendo que llegaron al mundo perfecto, con mejor calidad de vida si querés, pero hay que lidiar con la gente muchas veces chusma y prejuiciosa y porque no jodida. No creo que intenten mimetizarse o copiar actitudes pero si ser aceptados.Igual estoy generalizando nada es blanco o negro.

      • Mario dijo:

        Yo conozco un ex matrimonio que después de muchos años de vivir en Toronto, conocieron London, una ciudad de 20.000 habitantes a 200 km de donde estaban. Ellos fueron de vacaciones, pero se enamoraron del lugar y se fueron a vivir ahí. A los tres años volvieron desesperados. Habían descubierto que ellos no eran para los pueblitos.

        Más adelante, se mudaron a Boston, pero en las afueras. Como si te dijera San Isidro o Martínez. Pero allá era como estar en medio del campo. También, a los pocos años se mudaron al centro de Boston.

      • Mario si lo trasladás acá hay gente que se vuelve porque se aburre o no se adapta. A veces las ciudades chicas tienen sus cosas. Una amiga mía se volvió a vivir por cuestiones laborales y se siente muy perdida por la falta de cosas para hacer sumado al hecho de que es soltera y conocer a alguien que no quiera perder el tiempo no es fácil

      • Mario dijo:

        A eso me refería, Sienna. Esta ex pareja está formada por dos argentinos. Y eso que ella vivió sus primeros 20 años de vida en Tres Arroyos y solo seis en Buenos Aires, antes de irse a Canadá. Hoy él está en San José, Costa Rica, y ella en La Plata, Argentina.

      • Se separaron? ( Mario me emocionaste con lo que escribiste en lo de Rusi, de verdad)

      • Mario dijo:

        Sí, se separaron después de 33 años de matrimonio. Es una historia larga.

        ¿Lo que escribí sobre cómo extrañamos a los ausentes en las cosas cotidianas?

      • Si Mario…

      • Mario dijo:

        Y eso que lo escribí antes de ir a ver Los Descendientes.

      • Ay Mario es muy triste no?. Yo ni loca voy porque soy llorona y despues parezco un monstruo y me quedo mal

      • Mario dijo:

        No, Sienna, andá a verla. Es muy buena. No digo excelente porque soy duro para “regalar nota”. Lo que pasa es que sucede algo durante la película que me hizo acordar a lo que pasó con mi esposa. Y me pegó mal. La gente que me la recomendó debería haberme advertido para que fuera preparado. Me agarró desprevenido. Pero es una película que recomiendo fervientemente.

      • Ay Mario que poco tacto tuvieron. Lo bueno es que te gustó, voy a ir pero no quiero llorar como una loca. George Clooney tiene otra nueva que hace de político que dicen que es buena

      • Mario dijo:

        ¡Y George Clooney actúa bien!

  4. Jajaja genial!! lo mejor es que están por todos lados, y su actuación es TAN evidente que quedan siempre ridículos!
    Quiero más de estos! Quiero tu visión sobre los “nuevos ricos” y sobre los chicos que caminan de traje por Florida sintiéndose importantes aunque trabajen en un call center!
    Besote 🙂

  5. No sé che, no me ha pasado, es más, cuando voy a Buenos Aires se re nota que soy turista porque voy mirando para arriba embelesada con todo! y nunca trato de cambiar mi acento ni esas cosas… creo que el acento es algo que no se cambia, se atenuará un poco quizás pero siempre queda… mi abuela es de córdoba, hace 30 años vive en mza y sigue con tonada cordobesa… conozco gente de bs as que se fue a vivir a mza y sigue con su tonada impecable… creo que es algo lindo de todas formas, como que queda el lugar de donde sos marcado para siempre…
    besotess

  6. Hola Sienna!!!

    Te voy a contar (o les voy a contar mejor) un poco de mi y una anécdota. Durante toda mi infancia y hasta los 19 años he vivido alternadamente por el trabajo de mi padre en varios lugares del pais. Madre nació en el sur de la Pcia de Buenos Aires, casi Patagonia. Padre nació en el centro sur de la Prov de Buenos Aires. Mis hermanas y yo nacimos en diferentes lugares. Vivi muchos años de mi infancia en Capital también y en realidad, debo decir que me adopté porteña por los muchos años vividos acá, pero no lo soy.
    “No soy de aquí, ni de soy de allá”, me siento y me sentiré siempre una ciudadana del mundo.
    De todos los lugares donde viví me llevé lo mejor y en ningún lugar quise ser quien no soy.
    Y acá viene la anécdota.
    Viví de adolescente en la ciudad de Salta, sociedad cerrada si la hay. Pero mi hermana y yo tuvimos la suerte de pegar un muy buen grupo de amigos, y de ser aceptadas como “las porteñas” a pesar de no serlo.
    Pasamos muy buenos años allá. Mis mejores recuerdos y vuelvo mínimo una vez al año a ver amigos. Una parte de mi corazón quedó en esa maravillosa ciudad. Pero el salteño es cerrado, muy tradicioanlista, y muy conservador. Y la “salteña” ni hablar!!!
    Yo los amo.
    Tengo una amigo salteño, cuya prima es una pelotuda de manual, que cuando vivías allá era la reina de las peñas y la que hacía las mejores empanadas. Su mamá cuando ibamos a la casa nos preguntaba el apellido, y cuando se lo contestaba, te decía “solo uno??”. En fin.

    Años más tarde, yo ya estudiando en la facultad en Buenos Aires, me llama mi amigo para armar grupo de parranda para ir a un antro a bailar.
    El lugar era muy under, muy antro, no era la onda de mi amigo, pero el es un tipo que se adapta. Yo siempre tuve mi cuota transgresora.
    Pero me avisa que viene con su prima. Que su prima se había venido a vivir a Buenos Aires.
    No les puedo explicar el ataque de risa que me dió cuando la vi llegar.

    Fue como ver a una mina onda “El Cardón” vestida de “Conocedora de la noche under porteña”.

    No la pude saludar. Me tuve que ir un rato a cagarme de risa sola, porque fue MUY FUERTE!!!!!

    Besos

  7. Crai dijo:

    No hay nada más triste que alguien que se pasa la vida siendo un “quiero ser”, sin ser nunca nada realmente… ¡aplausos Sienna!

    • Hola Ceci. Gracias!. yo no soporto a este tipo de personas se nota? jaja
      PD: No seas mala con EL!

  8. Anónimo dijo:

    jijiji estoy me hace acordar a alguien …mua ja ja.
    hay que ir por la vida relajado y convencido y feliz x lo que uno es y no en una postura de lo qe te gustaria ser porque tarde o temprano te salta la ficha…
    igual no hay nada que me guste mas qe presenciar las saltadas de fichas de las wanna be… me apasiona, en el cv voy a ponerlo como hobbie. ja.
    besotes! 🙂

  9. Dinorah dijo:

    En México se nota mucho el “quiero ser” pero por el fenómeno de la migración a EU y hay quien se va y 1 año después cuando regresa de vacaciones no recuerda cómo se dicen las cosas en español jaja . También hay los otros, los que se fueron por años amando su tierra, regresan y la lloran a detalle: “¿Cómo quieres que me gusten las flores de EU si no conozco su nombre verdadero” le dijo una amiga a Octavio Paz cuando él le hizo notar la belleza de Berkeley.

    • Que lindo D! lo de Octavio Paz! Acá a veces pasa que van de vacaciones o un tiempo a España y vuelven haclando con la Z!
      PD:Te mandé un mail

      • lo que con mis amigas llamamos el virus “puppi zanetti” 10 minutos en fiumiccino en roma y todos non parlan di dopping.

      • jajaja Puppi zanetti (el que es igual a Superman) y los que van a España y te iluminan que no digas pollera y hablan con la Z?

  10. muy bueno tu post, Sienna. Pero yo lo viví al revés. Cuando terminé la secundaria me fui corriendo del pueblo porque odiaba la hipocresía y ser el tema de charla de la gente (viste que es muy fácil convertirse en tema de charla de la gente, más por cuestiones amorosas). Para colmo mis viejos se habían fundido así que entre mis temas y lo de mi flia éramos la comidilla de todos. Llegué acá y desde el día 1 me hice grupo de gente de acá, Yo quería olvidarme del pueblo, porque me había hecho mucho mal. Mis amigos del pueblo empezaron a criticarme por porteña (los otros me cargaban por pueblerina, un híbrido total), otros decían que estaba agrandada porque en ese tiempo había pegado un trabajo copado. Me costó mucho perdonar al pueblo, porque todo lo que tenía eran malos recuerdos. Y si me aporteñaba, era porque quería olvidarme de eso, no quería que se acordaran de mi. En fin.. pero como todo pasa, hace unos años volví (antes llegaba y me guardaba en casa sin salir hasta volverme para acá) y rehice las cosas. Ahora la gente me respeta y se acerca como si no fuera la misma de la que antes hablaban. Recuperé el pueblo, quizás las “eses” se me borraron un poco, pero lo bueno es que hoy puedo andar por la calle y eso me hace feliz. Y si pudiera, me volvería para allá (mi marido porteño adora el pueblo, quién te dice…). besos.

    • Luz como te entiendo!
      Algo le contesté a Mario acerca de que el habitante de las grandes ciudades idealiza al pueblo, cuando en realidad lo más difícil de sobrellevar es la hipocresía como decís vos y el hecho de que muchas veces la gente no para en su maldad hasta que no ve sangre.
      Yo me adapté muy bien acá porque mi vida allá salvo en la infancia no fue tan maravillosa.
      Lo que digo es quien es el auténtico piojo resucitado que se cree más, imita al porteño, y no se da cuenta lo patetico que es.
      Igual siento que soy un híbrido hay cosas mi de ciudad chica con las enseñanzas de ser inmune a las criticas y hay también de la ciudad, que me hizo mas fuerte y me permitió empezar de nuevo. En mi caso no creo que pueda volver a lidiar con el chusmerío y ese deseo de involucrarse en la vida de los otros. Hay maldades que he escuchado en mi ciudad que las cuento acá y no me creen Ah y yo tampoco tengo acento jaja

      • Si, coincido, cuando ando por allá me divierto viendo quienes son las que viven en capital. te das cuenta porque andan con cartera a las 3 de la tarde (cuando allá llevás las llaves y la plata en el bolsillo), anteojos de sol y ropa desubicada para cualquier evento al que vayan (ej., a tomar mate a la costanera con ropa con la que acá van a bailar). Coincido en eso de que haber vivido allá te hace inmune a las críticas y que acá una puede reinventarse, pero sin olvidar de donde venimos. Lo bueno del pueblo (y con lo que corremos con ventaja en este Buenos Aires tan segmentado) es que nos hemos criado, al menos yo, entre pobres y ricos, allá las diferencias de clase existen pero al colegio vamos todos juntos, y eso te da una amplitud de miras que la gente de acá, tan cerrada, no tiene. besos.

      • Si tal cual no hay divisiones sociales tan marcadas, aunque he escuchado “yo que vengo de clase alta del interior”= Piojo jajaj

      • juaaaaaaaaaaa…. qué?? si hay cada piojo resucitado!!!!! si, sos de clase “alta” porque vivís en lo alto del cerro, no jodasssssss.. y se ponen el cuenta ganado para parecer “sojeros” jaja hay cada uno!!!

      • Sin olvidar el equipo Cardón jajaja

      • siii… que los que no les da el cuero reemplazan por bombachas de gaucho, alpargatas y boina comprados por ahí, total los porteños no entienden y piensan que es lo mismo, todo sea por probar su alcurnia sojera je je

      • Jaja tendría que hacer el quiero ser gaucho

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: